Introducción

Toda lectura crítica es una deliberación con el autor del libro leído. Pero además, las grandes revistas de libros que nos sirven de modelos (New York Review of Books, Times Literary Supplement…) son espacios en que se amplía la deliberación entre autores, críticos, lectores… Por eso esta nueva revista de libros procura no publicar artículos aislados sino diálogos constructivos entre varios escritos, o sea, deliberaciones.

Antecedente: Nueva York, 1963. Dos matrimonios del mundo literario critican las habituales reseñas dominicales de libros: tan falsas en los elogios como blandas en las objeciones, breves, ligeras, sin carácter, implicación, entusiasmo ni pasión, sin nivel intelectual ni calidad literaria. Imaginan una revista de libros con artículos largos libremente escritos, en clave literaria, por los mejores autores del país, argumentados, rigurosos, punzantes, vivos, profundos, reflexivos, eruditos pero claros y, sobre todo, interesantes. Al día siguiente empiezan a construir la New York Review of Books.

Logran reunir 14.000 dólares para la imprenta (pero nada más). Seleccionan a los que consideran los cien mejores escritores del momento y les proponen escribir en tres semanas (sin honorarios) un artículo largo sobre un libro reciente, planteado como ellos mismos consideren que debería ser un artículo así. Respuesta: 45 textos excelentes. Imprimen 100.000 ejemplares, los distribuyen y se agotan. Reciben dos mil cartas de los lectores apoyándoles. Hoy, sesenta años después, la NYRB sigue siendo una de las más prestigiosas revistas de libros del mundo.

¿Podría plantearse algo análogo en Madrid, 2024?

Características básicas

Equipo Editorial (EE) que concibe y diseña el proyecto, de forma selectivamente democrática: abierta a todas las propuestas, estas serán rigurosamente seleccionadas por él. El EE elige los mejores libros recientes y los mejores autores del país (a su criterio).

Neutralidad ideológica. Se aceptarán o rechazarán los artículos al margen de su orientación política, religiosa, ideológica… Todas tendrán cabida en la revista. Se procurará que cada tema se toque desde diversas perspectivas.

Libertad de extensión: cada artículo requiere la suya; el autor la decide y el EE la ratifica o la rectifica. Hay artículos de 600 palabras que se hacen interminables y otro de 6.000 que resultan cortísimos.

Autores especialistas en su tema pero orientados a un lector culto y no especializado; estilo de escritura ágil y contenido interesante.

Diversidad temática (todas las ramas de las Humanidades) y de colaboradores (en orientación, ubicación geográfica, edad…).

Contenido específico: la revista publicará sólo artículos sobre libros (no otros temas culturales), aunque no necesariamente sobre novedades editoriales.

Superación del concepto de “reseñas” en busca de auténticos ensayos dialogados sobre los libros y sus temas. Se evitarán los simples resúmenes y breves juicios para tratar de establecer un auténtico diálogo deliberativo con el libro comentado.

Selección global de libros a comentar, con especial atención (pero no exclusiva) a España y Latinoamérica.

Revisión minuciosa de los artículos por los editores que solicitarán modificaciones y al autor las veces que sean necesarias. Es la parte más laboriosa para editores y autores, pero imprescindible. El criterio es, inevitablemente, el del EE. Pero los lectores serán quienes juzguen a los juzgadores de los artículos.

Minuciosa revisión, edición y reescritura de los artículos en diálogo entre los autores y el EE. Es la mayor garantía de calidad.

Método de publicación mixto entre los de una revista cultural y una académica: se recurrirá a revisores, se pedirán modificaciones de los textos, pero se buscará un público culto general sin condicionantes académicos.

Carácter dialogado, más que monologado. Este punto es particularmente importante. Todos los textos de la revista están abiertos a réplicas y comentarios deliberativos por parte de otros autores. Las deliberaciones intertextuales serán fomentadas al máximo, pues el ideal sería no publicar artículos aislados sino diálogos entre unos y otros.

Cuidada edición, corrección ortotipográfica, diseño e impresión.